Portada por: Luis Cortés Obra: Of Fire and de Void Mayo 31 de 1950 Aquel día desperté azorado, pues una pesadilla recurrente hacía de nuevo su aparición dejándome sumido en una terrible irrealidad; no quiero describir tal juego onírico que, tan sólo su recuerdo, hace que mi cuerpo sea dominado por  calosfríos que congelan mi tuétano. La jornada prosiguió como de costumbre: atendí al

Portada por: Andrea Nodner Obra: Personificación ¿Quién está preso y quién ya vive su propio infierno? La mayor pobreza del judeocristianismo es haber sido víctima en gran medida del reduccionismo moralista, puesto que si bien él desde su origen posee una ética pluralizada que lo nutre, dicha ética ha sido menospreciada; ya que el componente de la justicia, el amor, la inclusión, la

Portada por: Andrea Nodner Obra: Needle Un desequilibrio aparente… El Estado, los estados y cómo hemos estado, vienen siendo la misma cosa. El poder coercitivo, en una extensa línea, es un aneurisma colectivo. ¡Ay de la subordinación!, ¡¿Cuándo se volvió cordura?! Estas sociedades no son más que instituciones mentales con ánimo de lucro, disfrazadas en batas blancas quirúrgicas con la maniática intención de curarnos

Portada por: Darwin Fuentes Obra: OUTV Se quedó quieto, petrificado el viejecito Se quedó quieto, petrificado el viejecito “A rey muerto, rey puesto”. Cayó sobre la acera el pobre anciano La teñía de una masa extraña; Carne vieja, arremolinada. Un samaritano pasó de lado y se rió Una madre al viento echó sus cruces Y un joven indignado, tomó una foto Y con el globalizado infierno se quejó. Pero nadie ayudó al

 // A: Narcisse Valencia Cuando el día ya ha recorrido más de la mitad de su camino en medio de labriegos y costales de café, un lamento casi mudo desciende de los montes y se suspende temporalmente sobre los aires cálidos de los andes, envuelve brevemente los pueblos y se sublima. Es un último quejido que la tarde lanza sobre el viento cuando

// El tipo camina despacio entre la multitud agitada por el pánico de la hora pico. - Señora, disculpe usted, ¿tiene valeriana? Con una gabardina -tan inglesa como las cabinas rojas de teléfonos- camina, esquivando con tranquilidad miradas de odio y reproche. - Recuerde que debe tomarla al menos dos veces por días, cuando hay sol y al menos cinco, cuando hay frío. Entre tanto

  // Como un árbol que se cae has creado un puente entre tú y la remembranza de aquellos momentos. Así es: he creado un breve recuerdo de ti, me has obligado a componerte a base de palabras y sabores, pues tu imagen sólo me ha distraído en dos diáfanos sepelios. Mujer de madera, tú andas con una navaja por lengua esperando la vida, pero no entiendes que puedes herir a cualquier criatura, a cualquier cuervo

 // Obra: Soledad Aza Fuente: Exposición de pinturas realistas sobre marmol  Me veo obligada a invitarlos a mi matrimonio.  Lo sé, no es muy cordial de mi parte, pero finalmente tuve que admitir que necesito un par de cosas materiales de ustedes; porque ya mi alma no pesa ni un gramo, la incineró el tiempo y un amor mal pagado. Voy a inventarme una

// Quizá la esperanza ya no será nuestro caso, la destrucción no ha escatimado sobre ambos. Éste puede ser el último puñado de palabras para vos o eso creería, porque muchas veces, en muchas historias, los puntos finales se convierten en suspensivos por obra de fantasmas y de duendes. Algo en mí quisiera, a decir verdad, un punto seguido no un punto cortante, de esos que hacen esconder el

Fotografía proporcionada por El Espectador "La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose." J. C Sé que toda la vida me vas a quitar el aire desde allá, donde no puedo hacer nada al respecto, nada para nosotros. En vos estaba haciendo una búsqueda infructífera, dando cosas que no volverían a mí. Y no me vengas con aquello

Existen terrazas desde donde se puede mirar el alma del que está mirando. Esos lugares, tan mágicos como peligrosos se hayan más allá de la línea que separa el pecado de la culpa. Para subir a ellas es necesario dejar a un lado lo aprendido, desaprender; es una exigencia saber qué se sabe para olvidarlo, o al menos, para cuestionarlo hasta lograr la negación