Combinación perfecta que desvergüenza lo vergonzante. Fragancia  artificial de tu  perfume, aroma  natural de tu cuerpo. Tu aroma  y perfume a un mismo tiempo Ruidos  y olores  corporales, suspiros  pausados,  arrebatados movimientos. Goce, placer, deleite, pasión y erotismo. Embriagados sin beber más vino que el de tu  cuerpo. Quemarse  sin fuego,  ahogarse sin agua. Locura que no requiere de siquiatra. Borrasca y calma  que  repite. Temblar no de  frío  sino de  estremecimiento, en lo más

Se juntaron su miedo y mi miedo. Su corazón palpitaba junto al mío. Un si quiero y un no quiero. Asumir que somos grandes, Que podemos, Que sentimos, Que queremos. Estrecharla y besarla, Estrecharme y besarme. Un millón de emociones juntas. Frío, encanto, ternura, calor, Gozo, temor, pasión, locura, Obsesión, éxtasis, tibieza, dulzura. Lo hago, no lo hago… …amor. Yo recorriéndola, Muy lentamente, con cariño. Suavemente

¿Y para qué nos sirve tanta vida si la desperdiciamos sintiendo lo mismo todos los días? Estamos aquí, de pie, tratando de quedarnos así, por simple soberbia, miedo a aparecer vencidos, a dar a conocer nuestra sensibilidad, nuestro lado más susceptible. ¿Por qué? La soledad es cuando el calor de otro cuerpo deja su rastro sobre el lado derecho de tu cama

No existen, no existirán, no han existido seres perfectos. Héctor es un ser común: tan común como la búsqueda desesperada por la perfección. Su cabeza, la de él, es perfecta: lo suficientemente redonda para ser reconocida como cabeza, lo suficientemente ancha para contener un cerebro, lo suficientemente suficiente para tener: dos ojos, una nariz y una boca. Héctor parece perfecto

La raíz de esta planta es profunda y frágil ante el olvido. Un roble, no es. Los lunes el odio de los domingos, días de disfrute para unos y dolor para otros, le recuerdan al árbol lo feo que se puede ver. Los viernes, después de horas de sueño, el árbol tiene un nuevo olor, una nueva forma, se ve mejor; pareciera

Ladran en un callejón de esos que no se ven por acá, un perro de esos que no miramos con facilidad: negro, viejo, grande, chandoso y con chanda. Ladra con agonía, propia de las frustraciones que dan un apartamento de soltero, una vida de soltero; la importancia de vivir lo que se ha vivido siendo soltero sin querer serlo. Los colores no son colores, son