Sabiondo
No hay muchas cosas sabias, no hay muchos sabios, pero ese sabio afirmó: "
Fornicación // Cristina Pantoja
Combinación perfecta que desvergüenza lo vergonzante. Fragancia artificial de tu perfume, aroma natural de tu cuerpo. Tu aroma y perfume a un mismo tiempo Ruidos y olores corporales, suspiros pausados, arrebatados movimientos. Goce, placer, deleite, pasión y erotismo. Embriagados sin beber más vino que el de tu cuerpo. Quemarse sin fuego, ahogarse sin agua. Locura que no requiere de siquiatra. Borrasca y calma que repite. Temblar no de frío sino de estremecimiento, en lo más
¿Por Qué?
¿Por qué no te envuelves en mil lunas y te escapas de la atmósfera? ¿Por qué no te vistes de negro, y te crees olvido? ¿Por qué no te ahogas en veranos y te evaporas en inviernos? ¿Por qué no insistes en ser ola y que te lleve el viento? ¿Por qué no te untas de un pentagrama y que toque un infierno? ¿Por qué
Viernes // Alvaro Aldana
Se juntaron su miedo y mi miedo. Su corazón palpitaba junto al mío. Un si quiero y un no quiero. Asumir que somos grandes, Que podemos, Que sentimos, Que queremos. Estrecharla y besarla, Estrecharme y besarme. Un millón de emociones juntas. Frío, encanto, ternura, calor, Gozo, temor, pasión, locura, Obsesión, éxtasis, tibieza, dulzura. Lo hago, no lo hago… …amor. Yo recorriéndola, Muy lentamente, con cariño. Suavemente
Matices Monocromáticos
¿Y para qué nos sirve tanta vida si la desperdiciamos sintiendo lo mismo todos los días? Estamos aquí, de pie, tratando de quedarnos así, por simple soberbia, miedo a aparecer vencidos, a dar a conocer nuestra sensibilidad, nuestro lado más susceptible. ¿Por qué? La soledad es cuando el calor de otro cuerpo deja su rastro sobre el lado derecho de tu cama
El Hombre de la Cabeza Perfecta
No existen, no existirán, no han existido seres perfectos. Héctor es un ser común: tan común como la búsqueda desesperada por la perfección. Su cabeza, la de él, es perfecta: lo suficientemente redonda para ser reconocida como cabeza, lo suficientemente ancha para contener un cerebro, lo suficientemente suficiente para tener: dos ojos, una nariz y una boca. Héctor parece perfecto
Locos Corazones // Santiago Castaño
Despierto con un dolor en la cabeza, como si me hubieran golpeado con un bate, o más bien con el contenido de varias botellas de brandy. El ambiente es denso y por éste navega el olor del sexo y el licor seco de nuestras bocas apestosas.Ya no tienes el brillo en los ojos que llenos de ira me rogaban impacientes.
Dieta Televisiva para Princesas
La curiosidad por descubrir lo que se esconde tras "Contenido no apto para menores de edad" surge desde la primera vez que mamá y papá me sacaron de su cuarto para no ver escenas de sexo. En ese momento, la única malicia que pasaba por mi cabeza era romper carros en la cabeza de mis primos. Y es allí cuando
El Árbol sin Sombra
La raíz de esta planta es profunda y frágil ante el olvido. Un roble, no es. Los lunes el odio de los domingos, días de disfrute para unos y dolor para otros, le recuerdan al árbol lo feo que se puede ver. Los viernes, después de horas de sueño, el árbol tiene un nuevo olor, una nueva forma, se ve mejor; pareciera
EL PERRO Y EL PERRO A LA BÚSQUEDA DEL HUESO
Ladran en un callejón de esos que no se ven por acá, un perro de esos que no miramos con facilidad: negro, viejo, grande, chandoso y con chanda. Ladra con agonía, propia de las frustraciones que dan un apartamento de soltero, una vida de soltero; la importancia de vivir lo que se ha vivido siendo soltero sin querer serlo. Los colores no son colores, son
Ratas, Gusanos y Moscas
Subió. Nunca nadie lo volvió a ver; todos pensaban que estaba muerto en el último piso desde hacia meses pero a nadie le importaba, todos lo odiaban, todos querían ignorar el hecho de que estuviera muerto rodeado de ratas, gusanos y moscas. Pero no era así, volvió. Y luego los que estuvieron muertos llenos de ratas, gusanos y moscas eran
Territorio
¿Por qué miráis a mi cuerpo de esa forma? ¿Por qué olfateáis cada vestigio que trato de borrar? ¿Acaso ya no puedo ni lo que es mío tomar? Ya no acostumbro a esta casa llamar hogar, Porque en vuestros muebles, ya ni os quiero sentar. Para aquellos que mandan, hay de comer. Para los que sirven, todo deben temer. Hay más preguntas que respuestas