¿Y para qué nos sirve tanta vida si la desperdiciamos sintiendo lo mismo todos los días? Estamos aquí, de pie, tratando de quedarnos así, por simple soberbia, miedo a aparecer vencidos, a dar a conocer nuestra sensibilidad, nuestro lado más susceptible. ¿Por qué? La soledad es cuando el calor de otro cuerpo deja su rastro sobre el lado derecho de tu cama