“Te ofrezco empezar de nuevo. Tú, yo, de nuevo”
Desde que tengo uso de razón escucho esa frase, ‘Todos merecemos una segunda oportunidad’ ¿Y quién dice que no? Si hasta la Biblia nos da un típico y claro ejemplo de que se puede intentar o sino hagan memoria, sobre ese famosa parábola del “hijo pródigo” que tras haberlo dado por muerto, vuelve a casa y le hacen fiesta, dejando atrás el pasado y dándole paso